Torres Leiva vuelve a trabajar sobre lo invisible, sobre aquello que ocurre al interior de sus personajes y que solo se exterioriza a partir de atmósferas y sensaciones. La historia sigue a una actriz (María Alché) que viaja para protagonizar una película hasta el remoto Puerto Williams, y al llegar se entera de que el equipo se atrasará una semana por contratiempos climáticos.